ya te dije soy noche, soy día, soy luz y sombra.
Creías que la vida era una serie de desencuentros,
pero nuestros rostros ya se conocían.
Podría pararme ahora, soltar un grito y romper silencio.
Pero soy el barro que te cura, soy la hija...
el silencio tomo fuerza y supo olvidar el pasado,
me veías caminando y mirabas con atención como las hojas
volaban dibujando círculos sobre mí...
me decías que querías dejar de contar las horas.
Tengo que decirte que mi paso por aca fue tempestuoso, no podía mantener la cabeza quieta, no sabía de donde venía ni hacia donde iba.
como siempre...el tiempo es tuyo.
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