martes, 28 de septiembre de 2010

Descubrimos que nos mintieron y nos mentimos
nos enfrentamos al fracaso de haber creído y adorado esa mentira de ropa limpia y cuerpo sucio...
los otros, osea nosotros, luchabamos todo el tiempo contra las órdenes (enmascaradas de deseo) de estandarización...
nos acordamos de mirar el cielo y encontramos la forma de bailar en el silencio, perdimos el miedo a la inocencia,
cerramos los ojos y nos encontramos caminando buscando la magia

jueves, 16 de septiembre de 2010

¿hasta donde podías ver el cielo?

viernes, 10 de septiembre de 2010

lunes, 6 de septiembre de 2010

Estaba con ganas de que el cielo se desentienda de la tormenta,
que el aire reconozca y adore las partículas que en el bailan
quería respirar el desierto, me secaba la piel,
miraba con nostalgia el sol, con nostalgia de pasado
como cuando éramos hijos... y el silencio, ¿te acordás?
ese mismo de cuando sentíamos incomodidades en el pecho
y empezabamos a ser
fruta, agua, viento
mañana de mirar velas encendidas
vuelo...
tiempo soñado, perfecto...flores, rezo
y vos llorabas porque querias vivir el futuro y nunca llegaba
y yo me reia porque te perseguias la cola como el perro
tu problema fue que te olvidaste de mirar cuando salio el sol
te olvidaste que salia
siempre sale, yo te dije
¿quien te dijo que teniamos los pies tan pesados que no podiamos escapar?




lunes, 17 de mayo de 2010

jueves, 13 de mayo de 2010

¿Resultará más práctico dotarse de una epidermis de verruga que adquirir una psicología de colmillo cariado?

Aunque ya han transcurrido muchos años, lo recuerdo perfectamente. Acababa de formularme esta pregunta, cuando un tranvía me susurró al pasar: “¡En la vida hay que sublimarlo todo... no hay que dejar nada sin sublimar!”

Difícilmente otra revelación me hubiese encandilado con más violencia: fue como si me enfocaran, de pronto, todos los reflectores de la escuadra británica. Recién me iluminaba tanta sabiduría, cuando empecé a sublimar, cuando ya lo sublimaba todo, con un entusiasmo de rematador... de rematador sublime, se sobreentiende.

Desde entonces la vida tiene un significado distinto para mí. Lo que antes me resultaba grotesco o deleznable, ahora me parece sublime. Lo que hasta ese momento me producía hastío o repugnancia, ahora me precipita en un colapso de felicidad que me hace encontrar sublime lo que sea: de los escarbadientes a los giros postales, del adulterio al escorbuto.

¡Ah, la beatitud de vivir en plena sublimidad, y el contento de comprobar que uno mismo es un peatón afrodisíaco, lleno de fuerza, de vitalidad, de seducción; lleno de sentimientos incandescentes, lleno de sexos indeformables; de todos los calibres, de todas las especies: sexos con música, sin desfallecimientos, de percusión! Bípedo implume, pero barbado con una barba electrocutante, indescifrable. ¡Ciudadano genial —¡muchísimo más genial que ciudadano!— con ideas embudo, ametralladoras, cascabel; con ideas que disponen de todos los vehículos existentes, desde la intuición a los zancos! ¡Mamón que usufructúa de un temperamento devastador y reconstituyente, capaz de enamorarse al infrarrojo, de soldar vínculos autógenos de una sola mirada, de dejar encinta una gruesa de colegialas con el dedo meñique!....

¡Pensar que antes de sublimarlo todo, sentía ímpetus de suicidarme ante cualquier espejo y que me ha bastado encarar las cosas en sublime, para reconocerme dueño de millares de señoras etéreas, que revolotean y se posan sobre cualquier cornisa, con el propósito de darme docenas y docenas de hijos, de catorce metros de estatura; grandes bebés machos y rubicundos, con una cantidad de costillas mucho mayor que la reglamentaria, a pesar de tener hermanas gemelas y afrodisíacas!...

Que otros practiquen —si les divierte— idiosincrasias de felpudo. Que otros tengan para las cosas una sonrisa de serrucho, una mirada de charol.

Yo he optado, definitivamente, por lo sublime y sé, por experiencia propia, que en la vida no hay más solución que la de sublimar, que la de mirarlo y resolverlo todo, desde el punto de vista de la sublimidad.
Oliverio Girondo
Espantapájaros 10





jueves, 18 de marzo de 2010


Te pedí que me abrazaras, pero no podias alcanzarme porque no soy este cuerpo.

jueves, 18 de febrero de 2010

Al final, todos tenian los mismos problemas,¿que te hacía pensar que podías escaparte de ese mundito anticipado?

martes, 8 de diciembre de 2009

Vagaba entre una falta de conciencia y solitarios momentos de lucidez...habia lugares donde no podia llegar
...¿donde estaba cuando no veia los arboles moverse?

sábado, 5 de diciembre de 2009


El desencanto flotaba,ciego y celoso.Caminabas mirando el suelo, dejaste que el fuego se apagara solo, lo sabías, remolinos,flores,estrellas faltaban...sobraba ese aire pesado y esa falta de palabras...creía que tus ojos podían ver LO OTRO.

Entrañas que dejaron los caminos rotos, eramos, sin duda, pensamientos borrados, soluciones...pensamientos inventados.

lunes, 23 de noviembre de 2009


SI CERRAMOS LOS OJOS PODEMOS VER TODO,
EL TIEMPO NOS ENCUENTRA PERDIDOS,
NO SE COMO EXPLICARTE QUE YA NO IMPORTA SI LA LLUVIA NOS MOJA...

martes, 13 de octubre de 2009

¿Que harias si te cuento que los sueños se cumplían?
ya te dije soy noche, soy día, soy luz y sombra.
Creías que la vida era una serie de desencuentros,
pero nuestros rostros ya se conocían.
Podría pararme ahora, soltar un grito y romper silencio.
Pero soy el barro que te cura, soy la hija...
el silencio tomo fuerza y supo olvidar el pasado,
me veías caminando y mirabas con atención como las hojas
volaban dibujando círculos sobre mí...
me decías que querías dejar de contar las horas.
Tengo que decirte que mi paso por aca fue tempestuoso, no podía mantener la cabeza quieta, no sabía de donde venía ni hacia donde iba.

como siempre...el tiempo es tuyo.

domingo, 11 de octubre de 2009

Estas eran mis realidades, lo sabía, te hablaba como detrás de un vidrio sucio por el tiempo...

miércoles, 16 de septiembre de 2009

¿te acordas cuando te agradecia los regalos que me hacias? te iluminabas y me iluminabas sin culpa ni temor de que algo pudiera explotar. ¿Pero te acordas por esos dias las palpitaciones que fuertes eran?. En ese momento pense que podiamos arreglarlo todo, me encontre en este cuerpo y me divertia dentro de el...corria el riesgo de quedar atrapada y no poder ser libre nunca mas. Volvia y miraba tu cuerpo, estaba tan luminoso...las puertas se abrieron, los arboles dejaron de estar alineados, la debilidad queria jugar al amor, pero los sueños en este sitio eran soledades.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Lo que te movía era la insensatez misma. Pero, decime, ¿porque no querías mirar el cielo? podrias decirme que esos colores eran demasiado para vos...que mundito preferido este que tenemos.

martes, 1 de septiembre de 2009

lunes, 31 de agosto de 2009

Lo que no sabia era que solo debía volver los ojos y mirar para adentro. Pero ahí, en su interior algo se movía muy rápido, no era mas que eso lo que lo hacía seguir caminando...


Tenía un sueñito, quería volar lejos, ese sueñito se salió de si mismo y empezó a vagabundear por el aire buscando refugio. Algunas veces se encontraba si miraba para atrás, pero rapido se perdía y tenia que seguir buscando.
¿pero porqué me pedís que te cuente historias? si ya te dije, en ese lugar las hojas no se mueven, ni los soles, ni los cielos.
la inmediatez cobra sentido si te paras a que te cure las heridas sin verdades pretenciosas.
Yo no sabía si escucharte, tenía miedo que tus gritos se paralizaran en el aire, y así, eternos, pudieran formar parte del sueño.
No quería que la voracidad cumpliera su propósito, porque era esa fragilidad lo que nos estaba salvando.
quería un cuerpo limpio y un alma llena,
quería que mis pies pudieran sentir el
piso frío y la tierra caliente, caminaba
fuera de la vida, nunca soñaba realidades,
siempre vientitos agitados que se desvanecían
si los querías tocar...pero esos sueños no eran
paraísos, eran, vidas inconclusas, sombras y
llagas.
Yo solo quería estar despierta para ver el
amanecer, cuidadoso y sin tiempo, a su vez,
soñaba que veía y esperaba. Pero vos sabes,
que si el tiempo nos tocó no fue por suerte,
las casualidades en este lugar nunca existieron,
vos siempre te encontrabas queriendo volver,
y yo buscaba, a veces sin exito, la magia en el aire,
pero, de todas formas, acá estamos, con los pies pesados
y las manos tratando de encontrarse, ahora...
dejame sentir el viento por favor.

sábado, 15 de agosto de 2009